Acaba de cerrarse el telón de la 65ª edición del Festival de Cannes y la Palma de Oro se la ha llevado Amour de Michael Haneke, el director alemán que repite distinción ya que en 2009 ya ganó la primera de su carrera con La Cinta Blanca. Finalmente la cinta de Haneke se ha impuesto ante otras favoritas como Holy Motors de Leos Carax, Moonrise Kingdom de Wes Anderson, Cosmopolis de David Cronenberg o Rust and Bone de Jaques Audiard, películas que al igual que Amour han despertado división de opiniones entre la crítica. De hecho, esta edición del Festival ha sido una de las más flojas de los últimos años porque ninguna película ha destacado ni sorprendido, a pesar de que había una selección especialmente importante de películas y directores.
Una de las que ha tenido mejor acogida, Beyond the Hills del rumano Christian Mungiu se ha llevado los premios ...