A lo largo de la historia el cine ha esculpido el mito del cuerpo desnudo sobre el cuerpo femenino, convirtiéndolo en objeto del deseo erótico y paradigma de la sensualidad. La desnudez del hombre, en cambio, está ligada a otro tipo de evocaciones ambivalentes, entre la potencia física del súper hombre reflejada en cuerpos de acción como el de Sylvester Stallone (cuando aguanta estoicamente los constantes agresiones en las películas de Rambo y Rocky) hasta la vulnerabilidad extrema que vemos en secuencias impactantes como las de las duchas de American History X, con Edward Norton, y el atentado contra Viggo Mortensen en Promesas del Este.
En Shame (vergüenza), la presencia en pantalla desde el principio del cuerpo desnudo de Brandon (Michael Fassbender) refleja la fragilidad de su mente inestable que le conduce a refugiarse en el sexo compulsivo y enfermizo porque es incapaz de poner orden a sus sentimientos, especialmente los ...
Alexander Payne se ha abonado a las historias de búsqueda de una catarsis personal a través de un viaje de trayectoria circular, partiendo del abandono de un Yo pasado y llegando al descubrimiento también de uno mismo. Lo interesante de los planteamientos de Payne, identificables ya en Entre Copas y en A propósito de Schmidt, es que surgen de la desorientación del protagonista respecto a los intríngulis dramáticos de su alrededor que, sin llevarlo a una crisis catártica, hacen que se plantee preguntas acerca de su vida y el sentido de su propia existencia.
En Los Descendientes conocemos a Matt King (George Clooney), cuya esposa ha quedado en coma por culpa de un accidente y la convalecencia de ella destapa las miserias de su vida: ha sido un padre y un marido ausente y un hombre distanciado de sus primos y hermanos debido a su posición de apoderado de unas tierras ...
Hugo Cabret vive en las entrañas de una estación de tren, se mueve ágilmente por su esqueleto y accede a todos los relojes del edificio para calibrarlos y arreglarlos. De algún modo de él depende que el tiempo avance y se asegura de cumplir con su tarea, como bien le enseñaron su fallecido padre y su tío alcohólico. Un travelling frontal atraviesa los andenes y el vestíbulo de la estación y nos lleva hacia el chico, que está escondido detrás de uno de estos imperiales relojes, ajeno al tumulto, observando.
Martin Scorsese elige presentarnos a Hugo como un espectador, uno inquieto, intruso cuando rompe la cuarta pared y se integra en el bullicio para resolver el rompecabezas de su vida: la reparación del robot autómata, legado por su padre, que debe revelarle como encajar en el espectáculo del mundo.
De esta forma, partiendo de los engranajes y mostrando las costuras, La Invención ...
La imagen de Brad Pitt sentado en un estadio vacío apagando y encendiendo la radio de forma compulsiva es muy reveladora de los parámetros en los que se mueve Moneyball y su protagonista, Billy Beane (Brad Pitt), una promesa fallida del béisbol que ejerce como mánager de los modestos Oackland Athletics con el ambicioso objetivo de hacerlo campeón.
De la misma forma que La Red Social era una película sobre el Facebook que no hablaba del Facebook, Aaron Sorkin y Steven Zaillian destilan la visceralidad inherente al deporte para construir una conmovedora historia enmarcada en la tensión y los valores de la competición, entonando el viejo principio que dice que lo importante no es ganar, sino cómo jugar.
La película funde el pasado como jugador de Billy Beane con su presente como mánager contraponiendo sus objetivos y sus prioridades con su experiencia adquirida no sólo en el deporte, sino también a lo ...
Hoy os traigo una mención sobre una película llamada Albert Nobbs, de Rodrigo García. En ella trabaja Glenn Close en el papel protagonista de una historia bastante atípica, os cuento;
El film está ambientado en la Irlanda del siglo XIX, y en él Glenn Close (Albert Nobbs en el film) se pasa treinta años disfrazado de hombre para poder trabajar, y, por ende, sobrevivir. Después de tanto tiempo fingiendo, se encuentra poco menos que en una prisión dentro de su propia vida, sin poder ser realmente ella.
En el reparto también están Mía Wasikowska, Aaron Johnson y Brendan Gleeson, y, como os comentaba, el film está dirigido por Rodrigo García, un director colombiano que quizá para el gran público sea un desconocido, pero ha hecho mucha televisión (dirigió algún capítulo de la mítica Los Soprano o Six Feet Under), además de llevar ya ni más ni menos que seis películas a sus ...
Álex de la Iglesia tiene la cualidad de brutalizar de una forma tragicómica la vida cotidiana y convertir frescos realistas de la sociedad española en caricaturas bizarras con una alta dosis de compromiso y verdades disfrazadas. Desde la pintoresca disección de una comunidad de vecinos de La Comunidad a la sana irrespetuosidad de Balada Triste de Trompeta para con la memoria histórica de la Guerra Civil, pasando por episodios reales como sus trifulcas con la ministra González Sinde, De la Iglesia se ha erguido como un creador de fábulas costumbristas con el valor añadido de aquél que no se arruga a la hora de mojarse con una opinión.
La Chispa de la Vida, sin ser un ejercicio de descaro, aborda de una manera muy meditada y directa un tema de tan rigurosa actualidad como es la crisis económica. La imagen de un hombre inmovilizado porque tiene la cabeza clavada en una ...
Empieza Millennium: Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres (Millennium I para los amigos) con una puesta en escena solemne, clásica, presentando el misterio central del film con un hombre mayor recibiendo por enésimo año consecutivo el perturbador regalo de su sobrina desaparecida. Y acto seguido pasa esto.
Unos créditos iniciales demenciales en los que uno casi espera ver impreso “Albert Broccoli presenta a Daniel Craig en Quantum of Solace”, pero que son un fogonazo tremebundo de cyberpunk con toda una declaración de intenciones por parte del director.
Y es que todo lo bueno de Millennium I es accesorio. Las dos versiones de la película, la sueca y la americana, demuestran la historia como thriller de investigación es bastante floja y que su atractivo reside en la habilidad de crear una atmosfera sugerente con una narración directa y potente, habilidad de la que David Fincher va sobrado.
El nivel de sofisticación de ...
En mi reseña de Sherlock Holmes decía que el de Guy Ritchie era un Holmes al estilo de Max Power y la secuela demuestra claramente que ésta es la línea que va a seguir la franquicia. Sherlock Holmes: Juego de Sombras tiene absolutamente todos los síntomas de secuelitis aguda: un nacimiento precipitado por el éxito de la primera parte, la potenciación de la bis cómica de los personajes, la aparición de un villano de mayor nivel, secundarios nuevos que no terminan de cuajar, más acción y una trama debilitada por un exceso de carne en el asador.
Como ya conocemos el personaje la segunda entrega pierde capacidad de sorpresa y unos puntos de suspicacia para convertirse en una buddy movie repleta de acción con más espacio para bromas sobre la orientación sexual de Holmes y Watson que para las exhibiciones de audacia, reducidas a reiterativos flashforwards y observaciones improvisadas. Seguramente, el ...