Fallece a la edad de 91 años una de las mayores figuras del séptimo arte, el documentalista Chris Marker.
Nos deja uno de los directores que, pese a no ser de los más populares si ha marcado una época. Marker ha rodado documentales a lo largo de casi 60 años, estando presente en hasta siete décadas distintas.
Aunque su cine ha coincidido en tiempo y espacio con la Nouvelle Vague, el francés ha seguido un camino paralelo a esta, compartiendo en muchas ocasiones temas incluso estilos en común.
Este maestro del cine debutó en la dirección en la década de los 50 con “Olympia 52″, concretamente en 1952″, aunque su trabajo más destacado y por el que es más conocido es el cortometraje “La Jeteé“, cinta que en 1995 inspiró al realizador Terry Gilliam para que llevara a cabo su ficción “Doce monos”.
En 2010 el cineasta estrenó su último trabajo, “Semilla de diciembre“, manteniéndose así en activo así casi hasta sus últimos días.
Pese a tantos años dedicado al cine, Chris Marker deja una filmografía bastante escasa, aunque de gran calidad. Menos de treintena largometrajes es lo que deja tras de sí el autor ahora que nos abandona.
El mundo del celuloide se queda sin uno de los pocos directores que quedaban de la generación revolucionaria de los nuevos cines de principios de los 60.