Suena a broma, pero no lo es. Según pubicaba ayer mismo Heat Vision, de The Hollywood Reporter, el realizador británico está en negociaciones para dirigir la nueva entrega de James Bond.
Hace pocos día se sabia que la producción de Bond 23 estaba en un punto muerto por los problemas en la venta de MGM, la habitual productora de las películas de Bond. De todas formas, la cosa va para largo y la producción está prevista que empiece a finales de junio, con vistas a un estreno a finales del próximo año.
Habrá que ver como afronta Sam Mendes, un auténtico artesano del séptimo arte, la relización de un film de acción pura y dura, ya que los más parecido que ha hecho al cine de acción es una semidecepcionante Jarehead.
Lo que parece evidente es que la intención es seguir con el perfil de director no habitual de la acción, como ya ...