“No hagas preguntas cuyas respuestas no quieres saber” – Agente K
La serie Padre de Familia le ha hecho mucho bien al humor norteamericano y no sólo por la sana agresividad que atesora (que para esto ya estaban Los Simpsons y, en mayor medida, South Park), sino porque supone un revulsivo en la construcción de los gags y en la forma en cómo se integran en la historia o, mejor dicho, en cómo la desintegran hasta convertir la trama en un mero esqueleto que sostiene un conglomerado paréntesis humorísticos (algunos de ellos especialmente largos) sin relación ni sentido argumental.
Justamente a este juego de dilatación del tiempo a través del humor es al que han decidido jugar Barry Sonnenfeld (director) y Etan Cohen (guionista), quiénes han encontrado en los saltos temporales el artefacto idóneo para revivir una saga herida de muerte tras una segunda entrega que de tanto remezclar la fórmula original ...