Roland Emmerich es, sin lugar a dudas, el protagonista indiscutible de esta semana. Primero por el estreno de 2012, su nueva película en la que aprovecha para saciar su infinita sed de cargarse a la humanidad de vez en cuando. En segundo lugar, porque se ha sabido que 2012 no termina en una película, sinó que además será una serie, tal y como comentámos hace un par de días en este blog.
Y tercero, y ahora es cuando me sube la fiebre de nuevo y me paso otra semana en cama, porque ha aprovechado el estreno de su nuevo apocalipsis rompetaquillas para anunciar que Independence Day, aquel canto de amor de Emmerich a los Estados Unidos de América, va a tener DOS secuelas. Y también ha dicho que Will Smith está por la labor.
El tío quiere continuar la historia dónde la dejó y seguir contando la história de cómo los ...