Antes de entrar propiamente en Los Vengadores, creo que es analizar la estrategia de Marvel para llevarnos hasta ella, ya que esta película lleva gestándose ni más ni menos que desde 2008 con la primera aparición de Iron-Man en pantalla. Y de ahí en adelante la mecánica ha sido la de enseñar las patas y esconder el cordero: cuatro películas más (El Increíble Hulk, Iron-Man 2, Thor y Capitán América: El Primer Vengador) vastamente entrelazadas a través de cameos (Stark, Hawkeye, Nick Furia, la Viuda Negra, el agente Coulson, etc.) con protagonismo variable, elementos recurrentes (el Cubo Cósmico, S.H.I.E.L.D.) y, sobre todo, el horizonte común, anunciado a bombo y platillo, de una amenaza desconocida que requerirá la reunión de un equipo de superhéroes.
Esta raíz ramificada para una sola película sólo podía darse en un universo como el de Marvel, que al igual que en los cómics, primero son los spin-off’s ...