A lo largo de la historia el cine ha esculpido el mito del cuerpo desnudo sobre el cuerpo femenino, convirtiéndolo en objeto del deseo erótico y paradigma de la sensualidad. La desnudez del hombre, en cambio, está ligada a otro tipo de evocaciones ambivalentes, entre la potencia física del súper hombre reflejada en cuerpos de acción como el de Sylvester Stallone (cuando aguanta estoicamente los constantes agresiones en las películas de Rambo y Rocky) hasta la vulnerabilidad extrema que vemos en secuencias impactantes como las de las duchas de American History X, con Edward Norton, y el atentado contra Viggo Mortensen en Promesas del Este.
En Shame (vergüenza), la presencia en pantalla desde el principio del cuerpo desnudo de Brandon (Michael Fassbender) refleja la fragilidad de su mente inestable que le conduce a refugiarse en el sexo compulsivo y enfermizo porque es incapaz de poner orden a sus sentimientos, especialmente los ...